Pese a los intentos del Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, algunos gobiernos de la región frenaron hoy una iniciativa que daría un marco regulatorio más amplio para la participación de las organizaciones de la sociedad civil en las actividades de la OEA. En una sesión de la Comisión sobre Gestión de Cumbres Interamericanas y Participación de la Sociedad Civil (CISC) en Washington, los Estados no lograron acuerdo para aprobar el documento estratégico presentado por la Doctora Irene Klinger, Directora de la Dirección de Relaciones Internacionales para fortalecer la participación de la sociedad civil en las actividades de la OEA. Con visible frustración por la negativa de aprobar el documento, Insulza llamó a los Estados a “proteger un patrimonio esencial para esta organización que es la participación de la sociedad civil”.
El documento discutido hoy especifica que la participación de la sociedad civil debe ser de carácter consultivo, garantizando sin embargo la entrega oportuna y proactiva de información. También señala que los Estados deben considerar las críticas y propuestas presentadas por las organizaciones de la sociedad civil y, por último, que se haga una rendición de cuentas del trabajo realizado y las resoluciones tomadas en relación con estos aportes. En su presentación, Klinger recordó a los Estados que los fundamentos políticos de la participación de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) en las actividades de la OEA están contemplados en los artículos 1, 3 y 4 de la Carta Democrática Interamericana, que destaca la participación como un derecho humano y un elemento esencial de la democracia representativa.
De todas las delegaciones presentes, Chile, Estados Unidos, Colombia, Uruguay y Canadá solicitaron la palabra para pedir la aprobación inmediata del documento. Venezuela se negó a aprobar lo y recomendó que se haga una revisión completa del mismo. Agregó que el término “sociedad civil” es discriminatorio porque deja afuera a redes sociales, asociaciones comunales y grupos indígenas. Por su parte, Nicaragua, fundamentó su negativa a que estos serían “grupos de oposición disfrazados de ONGs”. Bolivia intervino brevemente para apoyar los argumentos de Venezuela y Nicaragua y rechazar también la aprobación del documento.
De nada sirvieron las palabras de Insulza enfatizando el impulso que las organizaciones de la sociedad civil han dado al avance de temas en la OEA ni su llamado a “escuchar más voces” a través de un mejor acceso de las ONGs a la OEA. La reunión ya había terminado.









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ANA ELLY DE BONILLA dice:
Estimados Amigos,
Pienso que aceptar la negativa de Estados como Venezuela y Nicaragua, violadores permanentes de la libertad de expresión es ilógico, pero creo firmemente que hay que insistir hasta que se logre, presencia en la OEA, como sociedad civil, porque dedir que el término sociedad civil es discriminatorio, es falta de visión amplia, pues en la sociedad civil estamos contenidos todos los que no estamos en el gobierno, esto es empresarios, industriales, intelectuales, grupos organizados de indigenas, academicos, artistas, en fin todos aquellos que estamos vigilantes que el gobierno se ejerza con la mayor transparencia posible.
Además creo firmemente que no hay nada mejor en el mundo que la opinión de un ser libre de compromisos, pues si está en pro de la nación siempre opinará en esa línea, mientras que si está compometido sus opiniones simpre serán sesgadas.
änimo, no paremos en la lucha, recordemos, no hay peor lucha que la que no se hace.